EXPO NAUTA
CURADORA: LEONOR CASTAŅEDA
Creditos Leonor Castañeda Sergio Rojas
AUDIOGUIAS Inicio Contacto
 
 
  Se creía saber qué era un cuadro, una obra y un libro, y existían lugares, posiciones del cuerpo y espacios institucionalizados para mirarlos con atención (1).

 

La relación entre obra, espectador y espacio expositivo ha sido una problemática esencial del arte contemporáneo, sus límites se han tensionado y muchas veces transgredido, provocando desplazamientos a nivel de la recepción de la "obra", como a nivel del formato y discurso expositivo. Estamos ante un escenario de inestabilidades donde nuevas audiencias transitan entre lectores, espectadores, visitantes, auditores, actores e internautas, y entre espacios múltiples, oscilando a su vez entre el espectáculo, la vida misma y la virtualidad.

Esta "inestabilidad" en la relación espectador - exposición – lugar de exhibición, es la condición con la que se instala el proyecto "Audio Guías: experiencias colaterales para espacios expositivos"

Las audio guías de museo son reformuladas dando paso a obras sonoras creadas por artistas, que generan en el espectador experiencias "colaterales", o paralelas a las ofrecidas por la exposición que se visita y la institución que la acoge. Desde otra perspectiva las audio guías son configuradas como un espacio de exhibición con una plataforma visual, espacial y sonora.

La función tradicional del audio guía de museo, es proveer un suplemento para la exhibición dando información de la obra y sus contextos. En este proyecto, la función del audio guía es desplazada y reemplazada por una situación experiencial, donde ya no son mediadoras entre la exposición y el espectador, si no que más bien, son obras sonoras que se exponen a "sí mismas" superponiéndose y apropiándose de los espacios del MNBA, como un "site specific", como obras creadas para existir y acontecer en este lugar.

El principal interés por desarrollar este proyecto, basado en el formato del audio guía de museo, es su posibilidad discursiva y perceptual para influir significativamente en el espectador a través de la confluencia de vista, audio y movimiento, producidos al incorporar sonido y contenidos en el sujeto que recorre el museo mientras escucha por sus audífonos.

El reproductor personal con audífonos propuesto para las Audio Guías no puede ser un simple medio, es una instancia de escucha al oído cuya principal particularidad es la creación de un espacio privado de audición y percepción que se superpone al espacio público y eminentemente visual de la exposición.

Al poner play, la audiencia es literalmente conducida por la obra del artista (en formato audio guía), donde una voz y sonidos conducen sus pasos y su percepción. Las instrucciones y referencias permiten a nuestro auditor identificar la coincidencia o no coincidencia, entre lo que se ve en el museo y lo indicado por el audio guía, creando así, una sobre realidad que se produce en las interacciones entre dos coordenadas: la visión y la audición.

El espectador-oyente debe concentrar su atención no sólo en la propuesta sonora, la narración y sus indicaciones, sino también en los acontecimientos reales que lo envuelven. El juego es intentar seguir la sincronía entre el lugar en que se está y el lugar sonoro de la obra. El espectador actúa el audio guía pero no para otros, sino para sí mismo como una acción performática aislada de toda escena. El espectador, al seguir las instrucciones, ejecuta la obra como si se tratara de una partitura, una partitura de acontecimientos.

La escucha del audio guía no es similar a la percepción de la banda sonora de un trabajo audiovisual, pues aquí la tensión entre lo visual y lo sonoro depende de la actuación del oyente, de su desplazamiento en el espacio y de su movimiento corporal. En el audio guía se construye una sonósfera individual alrededor del oyente compuesto por el audio del audio guía, y los sonidos del espacio específico. Mientras que en el cine el público es un receptor pasivo que recibe la misma información sonora y visual sin posibilidades de interactuar con el guión.

Las distintas técnicas y tecnologías de grabación son las herramientas para el espacio sonoro de las audio guías, que pueden llegar a constituirse en lenguaje. Es el caso de la grabación y reproducción del sonido binaural, que es una técnica que permite localizar la fuente sonora y producir la sensación de tridimensionalidad, lo que lleva a reconstruir en la conciencia del oyente una experiencia física del sonido que adquiere proporciones hiperrealistas: volumen, proporción y presencia física en tiempo real.

El tipo de experiencia que se puede lograr en las audio guías involucra distintas áreas de la creación artística: el arte sonoro, la música, el canto, la performance, el teatro, las artes visuales, el cine… Finalmente desde todas aquellas actividades dirigidas a un espectador se puede abordar la creación de un audio guía.

La iniciativa curatorial de invitar a participar en la realización de las audio guías a artistas de diversos ámbitos, obedece a la condición multidisciplinar que este formato ofrece. A cada artista se le propone el desafió de realizar una particular lectura y articular una narrativa sobre la tensión entre el espectador y el espacio expositivo, que en esta oportunidad es el Museo Nacional de Bellas Artes abordado desde distintas perspectivas de su densidad semántica.

Las Audio Guías han sido realizadas por Rainer Krause: artista visual y sonoro, Mauricio Barría: dramaturgo, Marcela Trujillo: artista visual, Arlette Jequier: músico y vocalista, Leonor Castañeda: teórica del arte y museógrafa, Mario Z: artista visual y sonoro. Cada uno ha asumido el trabajo de desplazarse desde su especialidad hacia los distintos lenguajes que requiere el formato del audio guía. Cada obra propone experiencias, recorridos e imaginarios que finalmente operan como una intervención que se exhibe de forma permanente en el Museo de Bellas Artes.

Las Audio Guías no están sujetas a las exposiciones temporales del Museo por lo que su vigencia es indefinida.

El formato de las Audio Guías de museo en este proyecto, no solamente determina una estructura para una obra sonora, sino que también se plantea como un espacio, una plataforma museográfica que no es "ni la caja negra ni el cubo blanco, es el espacio indefinido e incoloro de la escucha" 2, es el espacio de las ficciones que se instala de manera parasitaria sobre otros espacios de exhibición.

A partir de la idea de la audio guía como lugar y contenedor inmaterial para la exhibición de obras, es que se puede pensar en un espacio curatorial en el que se sucedan múltiples "exposiciones" que lleguen a conformar una colección de audio guías para espacios expositivos.

En consecuencia con la inmaterialidad del soporte expresivo, los archivos que contienen las Audio Guía están alojados en sitio web www.exponauta.cl/audioguias, y podrán ser bajados gratuitamente por medio de Internet, en formato mp3, a los distintos reproductores de audio personal y experimentar a elección, cada una de las obras realizadas para el Museo Nacional de Bellas Artes.

Una vez lanzadas las audio guías solo nos queda la posibilidad de observar desde afuera como acontece la obra en el espacio privado e intimo del espectador y sus audífonos.

____________________________________________________

(1)1 Nestor García Canclini, Lectores, espectadores e internautas. P.69. Editorial Gedisa, 2007
(2) Bartomeu Marí, Janet Cardiff, George Bures Miller y las otras historias, The Killin Machine, 2007